El año 2025 se convirtió en verdaderamente histórico para el metal precioso. Según el informe del Consejo Mundial del Oro, el precio del oro renovó sus máximos históricos en 53 ocasiones, alcanzando en diciembre los 4.449 USD por onza y mostrando un crecimiento de más del 67% al cierre del año.
Y si observamos las estadísticas de los últimos dos años, resulta que los récords de precios se actualizó 95 veces.
De este modo, el oro volvió a confirmar su estatus de activo refugio eficaz. El aumento del precio se debe a factores como la elevada demanda por parte de los bancos centrales, la tensa situación geopolítica y la actividad de los inversores.
No es de extrañar que los mayores bancos y firmas de análisis pronostiquen el éxito del oro también en 2026. He aquí algunos ejemplos:
HSBC: ya en el primer semestre podrían alcanzarse los 5.050 USD por onza;
JP Morgan: para finales de 2026 el precio por onza podría subir hasta 5.055 USD, y para finales de 2027 — hasta aproximadamente 5.400 USD;
UBS: no se descarta que el nivel de 5.400 USD se alcance ya en septiembre de 2026.
El oro no solo se encarece: establece nuevos estándares de estabilidad y confianza. En un mundo donde los riesgos son extremadamente altos, este metal sigue siendo un símbolo de fiabilidad y valor a largo plazo.